Urología / Andrología / Medicina Sexual y Reproductiva Masculina

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Tratamiento combinado para la disfunción eréctil

La disfunción eréctil de origen vascular suele aparecer porque, con el paso de los años, el tejido eréctil y los pequeños vasos sanguíneos del pene se van deteriorando. Diabetes, hipertensión, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad y otros factores pueden dañar la circulación y dificultar que la sangre llegue y permanezca en el pene durante la erección.

El tratamiento de la disfunción eréctil tiene tres pilares. El primero es corregir, en la medida de lo posible, los problemas de salud que favorecieron ese deterioro. El segundo son los medicamentos que facilitan la erección en el momento de la relación sexual. Y el tercero, en pacientes seleccionados, son los tratamientos regenerativos, como las ondas de choque de baja intensidad y el plasma rico en plaquetas (PRP), que buscan mejorar la función del tejido eréctil afectado.

A diferencia de los medicamentos, cuyo efecto dura solo mientras están activos en el organismo, los tratamientos regenerativos intentan mejorar las condiciones del tejido eréctil para que pueda responder mejor al estímulo sexual.

Las ondas de choque de baja intensidad son impulsos mecánicos que se aplican desde el exterior sobre diferentes zonas del pene. Este estímulo activa una serie de mecanismos biológicos que buscan mejorar el funcionamiento del tejido eréctil y de los vasos sanguíneos que participan en la erección. Los mejores resultados se observan en hombres con disfunción eréctil de origen vascular leve o moderada, especialmente cuando el tejido eréctil todavía conserva capacidad de respuesta y los medicamentos para la erección producen una respuesta total o parcial. Existe una ventana de oportunidad para indicar este tratamiento, ya que la disfunción eréctil vascular suele progresar con el tiempo. Cuando el deterioro del tejido eréctil es muy avanzado y los medicamentos dejan de ser efectivos, los tratamientos regenerativos habitualmente ya no están indicados.

El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene a partir de una muestra de sangre del propio paciente. Luego de procesarla, se obtiene una parte de esa sangre con una mayor concentración de plaquetas, que contienen sustancias involucradas en los procesos naturales de reparación de los tejidos.

Posteriormente, el PRP se aplica directamente en el tejido eréctil. Su utilización busca favorecer los mecanismos naturales de reparación del tejido y complementar el efecto de las ondas de choque.

Las ondas de choque y el plasma rico en plaquetas (PRP) actúan mediante mecanismos diferentes y complementarios. Mientras las ondas de choque estimulan el tejido eréctil, el PRP aporta una mayor concentración de sustancias que participan en la reparación del tejido del pene. El objetivo de combinarlos es favorecer una mejor respuesta del tejido eréctil en pacientes cuidadosamente seleccionados.

Esta combinación puede evaluarse en hombres que:

  • Presentan una disfunción eréctil predominantemente vascular.
  • Han perdido progresivamente la firmeza o la duración de las erecciones.
  • Obtienen una respuesta total o parcial con medicamentos para la erección.
  • Buscan reducir la dependencia y dosis de esos medicamentos.
  • A pesar de tomar medicación a dosis completa, aun no tienen una rigidez suficiente

No todos los hombres con disfunción eréctil son candidatos a esta estrategia. La causa del problema, el grado de deterioro del tejido eréctil y la respuesta a los medicamentos son algunos de los factores que determinan si este tratamiento tiene posibilidades reales de ofrecer un beneficio.

El tratamiento comienza con el diagnóstico

No alcanza con saber que un hombre tiene disfunción eréctil; el paso más importante es entender cuál es la causa. Solo así es posible definir si un tratamiento regenerativo realmente está indicado.

La evaluación incluye la historia clínica, estudios de laboratorio para detectar enfermedades como diabetes, alteraciones del colesterol, trastornos hormonales y otras condiciones que afectan la salud sexual. También es importante valorar factores como el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y la salud cardiovascular. En algunos pacientes puede ser necesario realizar un ecodoppler peniano dinámico para conocer el estado de la circulación del pene.

Además del tratamiento regenerativo, es fundamental corregir, en la medida de lo posible, los problemas de salud que favorecieron el desarrollo de la disfunción eréctil. Controlar la diabetes, la hipertensión, el colesterol elevado, el tabaquismo, sedentarismo o el sobrepeso forma parte del tratamiento y contribuye a preservar la función del tejido eréctil.

Las ondas de choque y el PRP no están indicados para todos los hombres con disfunción eréctil. Su mayor beneficio se observa cuando todavía existe tejido eréctil con capacidad de respuesta. Por eso, un diagnóstico preciso y una adecuada selección del paciente son los factores más importantes para indicar este tratamiento en el momento oportuno.